LA
HOJARASCA (1955)
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra
Toda
la trama gira en torno a un médico misterioso quien una vez se negó a atender a
unos heridos. Esto le valió el repudio y la amenaza de los pobladores de no
darle sepultura cuando le llegara la hora.
1
La
hojarasca es el debut de Gabriel García Márquez como novelista . En esta obra por
primera vez se menciona a Macondo y también al coronel Aureliano Buendía, en un
claro proyecto literario de largo aliento en que trata de emular a su más admirado
escritor, William Faulkner, y su condado ficticio Yoknapatawpha.
2
Toda
la trama gira en torno a un médico misterioso quien una vez se negó a atender a
unos heridos. Esto le valió el repudio y la amenaza de los pobladores de no
darle sepultura cuando le llegara la hora. Y la hora le llegó al médico por su
propia mano: se suicidó.
3
“Macondo
fue un pueblo atropellado por un grupo de bárbaros armados; un pueblo
empavorecido que enterraba a sus muertos en la fosa común, alguien debió de
recordar que en esta esquina había un médico. Entonces fue cuando pusieron las
parihuelas contra la puerta, y le gritaron (porque no abrió; habló desde
adentro); le gritaron: “Doctor, atienda a estos heridos que ya los otros
médicos no dan abasto”, y él respondió: “Llévenlos a otra parte, yo no sé nada
de esto”; y le dijeron: “Usted es el único médico que nos queda. Tiene que
hacer una obra de caridad”; y él respondió (y tampoco abrió la puerta),
imaginado por la turbamulta en la mitad de la sala, la lámpara en alto,
iluminados los duros ojos amarillos: “Se me olvidó todo lo que sabía de eso.
Llévenlos a otra parte”, y siguió (porque la puerta no se abrió jamás) con la
puerta cerrada, mientras hombres y mujeres de Macondo agonizaban frente a ella.
La multitud habría sido capaz de todo esa noche. Se disponían a incendiar la
casa y reducir a cenizas a su único habitante…Mientras el rencor crecía, se
ramificaba, se convertía en una virulencia colectiva, que no daría tregua a
Macondo.” Los vecinos juraron dejar su cadáver insepulto.
4
El
viejo coronel , su hija y el nieto piensan en torno al féretro. Cada uno tiene
su monólogo interior joyceano (multiperspectivismo). Ven la realidad
desde sus perspectivas peculiares. Gabriel García Márquez afirma en “Vivir para
contarla” (2002) que como reportero había constatado las contradicciones en las
versiones de los distintos testigos presenciales de un suceso. Eso acontece
ahora en el cuarto fúnebre. Todos tienen sus propios recuerdos y reflexiones.
El médico español José Letamendi dijo: “Quien no filosofa ante un cadáver no
tiene entendimiento”. Charles Bukowski lo expresó de otra manera, pero con
igual contundencia: “Los funerales hacen ver mejor las cosas”. (Cartero, 1971)
5
La
hojarasca es la debacle y el odio en Macondo bajo la acción deletérea de la
compañía bananera: “Hace diez años, cuando sobrevino la ruina, el esfuerzo
colectivo de quienes aspiraban a recuperarse habría sido suficiente para la
reconstrucción. Habría bastado con salir a los campos estragados por la
compañía bananera; limpiarlos de maleza y comenzar otra vez por el principio.
Pero a la hojarasca la habían enseñado a ser impaciente; a no creer en el
pasado ni en el futuro. Le habían enseñado a creer en el momento actual y a saciar
en él la voracidad de sus apetitos. Poco tiempo se necesitó para que nos
diéramos cuenta de que la hojarasca se había ido y de que sin ella era
imposible la reconstrucción. Todo lo había traído la hojarasca y todo se lo
llevó la hojarasca.”
6
El
coronel quiere enterrar el cadáver de su amigo médico; Isabel, la hija teme la
acción de los vecinos opuestos al entierro; y el nieto piensa en la muerte. Los
tres son el tiempo en sendas dimensiones, y también la triada nitzschetiana de
las transformaciones espirituales (Así
habló Zaratustra, 1883): -coronel (camello) es la costumbre, la hija (el león) es
la inconformidad con una vida que siente como ajena porque el padre la ha
obligado a asistir al velorio contra su voluntad, el espíritu que busca la
libertad; mientras que el nieto (niño) es la esperanza , la renovación, la
creatividad.
7
El
tema sobre negación de la sepultura a un personaje polémico es una reminiscencia
de la tragedia de Sófocles llamada Antígona (441 a. C) donde el rey Creonte
prohíbe sepultar a Polinices.

No hay comentarios:
Publicar un comentario